Gadir, el oriente más occidental de la antigüedad

Gadir y su enigmático origen que se pierde en el tiempo

Gadir fue uno de los asentamientos fenicios más antiguos de Occidente. Hacia el 1.000 ANE se produjeron las primeras arribadas de tanteo por los fenicios de Tiro. El estudio de este enclave no es solo importante a nivel de la historia local, si no también en el campo de la investigación de las poblaciones de la antigüedad.

Gadir y su entorno fue uno de los enclaves estratégicos del comercio mediterráneo y por lo tanto difusor de su cultura. Según algunos, incluso el propio Aníbal partió de su puerto para la conquista de Italia. El origen de su fundación fue consecuencia directa de una necesidad por parte de los fenicios de establecer un enclave comercial en el extremo más occidental del Mediterráneo. Los marinos fenicios pronto se aventuraron en aguas desconocidas, más allá de las Columnas de Melkart-Heracles (identificadas comúnmente con Calpe y Gibraltar, aunque no sin discrepancias) en busca de metales preciosos y otras materias primas. Su importancia estratégica la convertiría en una puerta de entrada de numerosas culturas, cuyos conocimientos llegarían a todos los rincocones de Europa Occidental, o cómo se la ha denominado para ese período, la Europa Atlántica.

Reconstrucción virtual del Gadir fundacional

Reconstrucción virtual del Gadir fundacional

Ciudad de facto en el papel pero tímida para los arqueólogos

La ciudad en las fuentes clásicas

Ya los escritos de la antigüedad situaban la fundación de Gadir “ochenta años después de la Guerra de Troya” (1.104 ANE) y, aunque esta afirmación haya generado en ocasiones serias dudas, los últimos descubrimientos arqueológicos en la ciudad de Cádiz, datados en el siglo IX ANE, parecen indicar que la fundación de la ciudad no distaría demasiado de la fecha a la que hacen referencia aquellos textos.

Hasta hace bien poco todo lo que sabíamos de esta ciudad provenía de los textos de autores clásicos como Avieno, Estrabón o Plinio el Viejo. Ha sido en las últimas décadas y gracias a la arqueología, cuando hemos podido conocer más detalles sobre los rituales de enterramiento, los lugares de culto y la planta de la ciudad, con sus zona de habitación y de factoría bien delimitadas; que han permitido conocer y adentrarnos en la vida cotidiana de esta población.

La arqueología, la única herramienta que nos permite contrastar la información

En el año 2002 se creó un proyecto general de arqueología para toda la ciudad de Cádiz con el único el objetivo de encontrar el asentamiento más arcaico de la ciudad, es decir, el origen de la fundación de Gadir. Este plan ha ido dando resultados más o menos determinantes durante a lo largo de 12 años, siendo el más significativo el que dio lugar a la creación del yacimiento urbano Gadir 1.0 en el antiguo Teatro de Títeres “La Tía Norica” dónde en la actualidad se muestra un trozo de la Ciudad de Gadir, cuyas fechas de fundación se retrotraen al siglo IX ANE.

Gadir 1.0 - Yacimiento Arqueológico Teatro de Títeres "La Tía Norica"

Gadir 1.0 – Yacimiento Arqueológico Teatro de Títeres “La Tía Norica”

La geografía de un archipiélago idóneo para un enclave comercial

Fue hace 3.000 años cuando los navegantes fenicios procedentes de Tiro y Sidón, en el actual Líbano, se adentraron hasta el extremo más occidental del Mediterráneo y traspasaron el Estrecho de Gibraltar en busca de lazos comerciales que les proporcionaron acceso, entre otras mercancías, a los preciados metales atlánticos.

En la búsqueda de estas nuevas rutas de comercio, arribaron a un archipiélago costero formado por tres islas, conocidas en la antigüedad como las Gadeirai, las “gaditanas”. Las dos más occidentales Eritheia (Cádiz) y Kothinoussa (Cádiz – San Fernando) estaban unidas por un tómbolo, una barrera arenosa formada por los sedimentos que el río Guadalete depositaba al verterse en el mar. La tercera isla, al este, era la de Antípolis (San Fernando). Tanto la disposición geográfica de las tres islas como su cercanía al continente convertían el enclave en un puerto privilegiado entre la Europa Atlántica, el Norte de África y el Oriente Próximo y, por consiguiente, en lugar idóneo para el emplazamiento de una colonia: Gadir. El largo tómbolo arenoso permitía a los navíos fondear en cualquiera de sus lados, para protegerse tanto de los fuertes vientos que procedían del mar como de los que soplaban desde tierra.

Etimología de Gadir

La nueva colonia recibiría su nombre en virtud de la fisonomía que presentaba su núcleo urbano, pues Gadir quiere decir “recinto cerrado”. Seguía el patrón de los asentamientos fenicios de la época, con un núcleo principal situado en alguna isla cercana a la costa (en este caso en la isla de Eritheia) y con una serie de asentamientos en tierra firme que le proporcionaban protección y suministros, como pudiera ser en nuestro caso el actual Poblado de Doña Blanca en el Puerto de Santa María, de datación muy similar y un grado de conservación muy apreciable, o el Yacimiento del Cerro del Castillo en Chiclana de la Frontera.

¿Centro religioso panmediterráneo?

Parece que la importante función religiosa de Gadir es una cuestión indiscutible. Esta importancia religiosa se pone de manifiesto por la mención en las fuentes antiguas de tres templos o santuarios localizados en ambos extremos del archipiélago de las Gadeirai, hoy desaparecidos o sustituidos por otras construcciones pero que formaron parte del urbanismo de la ciudad, conviertiéndola en un importante centro de poder y notoriedad en todo el mundo antiguo. El dedicado a la diosa Astarté, probablemente situado en la Punta del Nao de La Caleta en Cádiz, el dedicado al dios Melkart o Herakleion, localizado en el actual islote de Sancti Petri, dentro del término municipal de San Fernando y el, que más controversia ha generado tanto su existencia como su localización, dedicado Cronos-Saturno o Kronion.

En su obra Geografía, Estrabón, podemos leer una referencia al Kronion (III, 5, 3) en su descripción de la ciudad ampliada por Balbo, que él llama Didyme:

“…la ciudad está emplazada en la zona oeste de la isla, y muy próximo a ella, en el extremo, está el santuario de crono, junto a la islita…”

De las palabras de Estrabón se deduce la existencia de un santuario dedicado al dios Kronos, divinidad griega que se correspondería con el dios púnico Baal Hammon. Muchos historiadores de los dos últimos siglos venían a identificar el “islote” que nos menciona Estrabón en su texto, con el actual Castillo de San Sebastián. No obstante hoy sabemos, casi con absoluta certeza que el islote o promontorio donde se ubica el mencionado castillo se originó como consecuencia de la actividad erosiva del océano Atlántico en época posterior a la romana. Por tanto el territorio donde hoy se asienta el Castillo de San Sebastián, formaba, en realidad, uno de los extremos de la isla Kotinussa durante la antigüedad. Visto de esta forma , dicho “islote” también podría corresponderse con la menor de las islas que conformaba el archipiélago gaditano, es decir Erytheia y al referirse a “la extremidad que avanza hacia el islote”, puede ser que se refiera a ese sector de tierra que terminó por cegar el Canal Bahia-Caleta por su parte central en torno al año 4.500 ANE.

Hübner (1910) y García y Bellido (1968: 189, n. 321) lo situaban en el actual emplazamiento de la catedral. Los recientes hallazgos realizados en el yacimiento de la Casa del Obispo, permitieron a G. de Frutos y a. Muñoz (2004: 30) resucitar de nuevo esta hipótesis, aduciendo el carácter no habitacional de los hallazgos allí producidos, pero lo que se conoce de los mismos no permite, por el momento, más precisiones. Su localización queda pendiente.

Respecto a que tras el Kronion de Gadir se ocultase el culto a Baal Hammón, dios que se convirtió en el más importante del panteón cartaginés, debe decirse que es bien conocido que los autores griegos y latinos lo identificaron frecuentemente como Cronos-Saturno. Cabe pues la posibilidad, hasta ahora aceptada por todos casi los investigadores de forma automática, de que el Kronion gaditano se tratase en realidad de un templo dedicado a Baal Hammón. Su culto está documentado en oriente desde la segunda mitad del s. IX ANE en el área anatólica hasta Palestina pero para su llegada a occidente se postulan dos posibilidades (en dos períodos bien diferenciados):

  • que el culto hubiese sido traído a Cádiz directamente desde oriente por los propios colonos tirios, del mismo modo que a otras colonias del Mediterráneo, incluida la misma Cartago.
  • que hubiese llegado vía Cartago y que constituyese el resultado de la influencia de ésta sobre la ciudad de Gadir durante el período bárquida.
Sarcófagos antropoides fenicios hallados en Cádiz

Sarcófagos antropoides fenicios hallados en Cádiz

El mundo funerario, su mejor valedor

Las necrópolis eran un elemento de notable relevancia dentro del mundo fenicio, y el mejor ejemplo para descubrir el grado de sofisticación alcanzado por esta cultura; reflejado en sus ajuares funerarios, compuestos por piezas de inspiración egipcia de alabastro, oro, plata, cristal y joyas. Las estrellas del mundo funerario gaditano son los dos sarcófagos antropoides, masculino y femenino, únicos en el occidente mediterráneo y que en la actualidad pueden ser visitados en el Museo de Cádiz junto a un buen número de restos de esculturas, cerámicas, ajuares y joyas procedentes de los enclaves fenicios hallados en las distintas localidades de la Bahía de Cádiz.

Comprendiendo un sistema de relaciones muy complejo

La historia de Cádiz empieza con los fenicios pero no debemos olvidar que la zona se encontraba habitada desde tiempos anteriores y sólo la investigación de su Hinterland y de los otros enclaves de la Bahía de Cádiz, como el asentamiento fenicio del Castillo de Doña Blanca (Puerto de Santa María) y las números factorías de salazón y alfar que han sido halladas y quedan por descubrir, terminarán por darnos una idea más aproximada de la trayectoria de la considerada como la primera ciudad de occidente.

Pollice compresso: Ruta fenicia por Gadir

Guillermo

Licenciado en Historia Antigua por la UCM. Continuo especializándome en la divulgación cultural haciendo uso de las nuevas tecnologías de representación y los medios sociales. Extender el conocimiento y crear conciencia son la mejor forma de preservar nuestro patrimonio. También puedes encontrarme en www.historiadospuntocero.com y en www.traslashuellasdeltiempo.com

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